lunes, 13 de octubre de 2008

Tips para la armonía conyugal gay -- V

Sin planificarlo, casi todas las parejas conyugales desarrollan “rituales”, y así van estableciendo límites sanos, hábitos de convivencia y demás.
Pero, cuando hacía consejería de pareja observé que aquellas que estaban en problemas, casi en vías de divorcio, tenían una característica en común: Nunca se daban un beso de buenas noches.
Por lo tanto, éste es un ritual de presencia obligatoria.
Se debe dar siempre, independientemente de si tuvieron un día bueno o un día malo... si siempre la pasaron contentos o si hubo un disgusto.
El beso de las buenas noches debe darse pero, si a uno se le olvida, la pareja debe pedirlo y darlo.
El mensaje subyacente es clave para la salud conyugal: “No importa qué haya pasado, aquí estoy, aquí estás, yo te quiero y tú me quieres...”
A veces, las acciones más sencillas son las más difíciles de ejecutar.

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