jueves, 2 de octubre de 2008

Saludos desde Belo Horizonte, Brazil


Estoy en esta preciosa ciudad desde hace varios días.
Es una de las ciudades más limpias que he conocido, y la gente es super hospitalaria.
Tengo varias anécdotas que contar, pero esperemos a que llegue a casa.
Por lo pronto, se me quedó el bastón, y caminar sobre estas calles totalmente adoquinadas son un suplicio.....
Pero, sarna con gusto no pica y, si pica, pues uno se rasca....
A.D.O.

Final del compromiso -- ¿soledad?


Es interesante todo este asunto de navegar a través del proceso de luto, lo que yo denomino NIDRACE.
Pero me pregunto constantemente: ¿Cuándo se llega a sentir que la persona objeto del luto ha quedado, realmente, en el recuerdo y no en una presencia que aparece y desaparece?
Como he escrito por ahí, soy muy amante de la música. Y, no había algo que me agradaba más que ver, por ejemplo, la zarzuela La Verbena de la Paloma, un concierto de Gloria Estefan o una ópera en compañía de mi esposa.
Y aún lo hago y disfruto del espectáculo, pero siempre sintiendo un vacío especial.
En esos momentos me provoca llamar a alguien para que se sienta a mi lado simplemente para sentir la compañía.
Yo me imagino que esto es muy similar a lo que sienten muchas personas gay cuando se les hace pesada la soledad. Y es cuando se está en mayor peligro de buscar compañía dañina.
Bueno, la soledad es definitivamente unisex, y no se mejora con pensar que se tiene hijos, nietos y amistades. Es un sentimiento de aparición profundamente temporal.
Ni modo..... ¡Qué plomo!