jueves, 23 de octubre de 2008

Refuerzo que vale la pena publicar....





Hola Alejandro
Soy , panameño (chiricano), residente en Sevilla y felizmente casado (él español). Llevo en España alrededor de un año, y venir aquí y conocerlo ha sido lo mejor que me ha pasado.
Trabajaba en un banco como ing. de sistemas, hasta que conocí al que hoy es mi marido; dicho de otro modo, Cupido obró de una manera magnífica. Es así como no me tembló el pulso para dejar el trabajo, vender mi carro, más de cuatro cosas y sobre todo a mi familia, para hacer las maletas y cruzar el charco.
Verás, fue una decisión un poco apresurada y loca como decían mis amigos y mi familia, pero nunca he estado más seguro de algo en mi vida.
He seguido tu blog desde hace mucho, pero hasta ahora he decidido escribirte. Me ha gustado muchísimo "Tips para la armonía conyugal I, II, etc.", que aunque sorprendentemente, son cosas que todos sabemos, pero hasta leerlas una y otra vez, no nos damos cuenta de lo importante, prácticas y fáciles que son de poner en práctica.
El tiempo que llevo aquí, me ha enseñado el gran contraste que existe con respecto a Panamá en todo el tema gay; hay cosas que puedo hacer aquí, que en Panamá sonaría impensable, como por ejemplo el matrimonio, o hablar de mi matrimonio con mi jefe sin temor a represalias o despidos, y para llegar a eso estamos a muchos años luz en Panamá.
Agradezco la gran ayuda que representas a muchos en mi querido país.
Espero seguir en contacto.
Un abrazo
NB.: Eliminé cualquier dato que pudiera identificar al comentarista. Pero, sus palabras nos hacen sentir bien a todos ¿verdad?
Incluyó unas fotos preciosas de su matrimonio,pero ésas son para mí... sorry...

Bueno: Me dieron permiso para publicar fotos ya que aparecen en Facebook y el matrimonio se vió simultáneamente por la web. (24 de Octubre de 2008)

Visión de necesidades encubiertas...


Tuve una conversación muy interesante con un familiar cercano. La catalogo de esta manera porque me hizo ponerme casi de frente al espejo virtual.
-“Alex – me dijo – tú te pasaste toda tu vida cuidando de otros.”
-“¿Y?”- le contesté.
-“Pues ahora se te hace difícil proseguir en función de tus propias necesidades.”
Bueno, es cierto que ya pienso menos en “qué haría o diría Emita.” Y no es que no la recuerde a diario.
De hecho, me fui a Brasil, solo, para experimentar viajar enteramente para mí. Y pasé la prueba y disfruté viajar acompañado solamente “por mi persona.”
O sea que, creo que sí me estoy haciendo más independiente emocionalmente.
Me encuentro, pues, intentando practicar lo que predicaba y que, de paso, parece que funcionó con mis pacientes.