sábado, 8 de noviembre de 2008

La Ley y la Opinión Pública -- Comentario Importante

"Bittersweet" es la mejor manera para describir lo que ocurre en materia politica en EE UU. Fué muy agradable escuchar que por primera vez en 232 años, que hay un presidente negro en una nación que alardea de ser la más libre y democrática del mundo. Sin embargo, al poco tiempo mi sangre herbía y calcinaba mi higado al enterarme que la "prop 8" había pasado.Hoy me siento como si fuera cualquier residente de California cuyo derecho a elegir y formar una familia ha sido arrebatado. Aunque nunca me he quedado más de dos meses en ese país, cada logro y pérdida de la comunidad homosexual ó de cualquier otra minoría la siento como mia. La propuesta 8 es una bofetada a la democracia y la razón porque hasta hoy no hay un solo argumento válido y objetivo para negarle el derecho al matrimonio a dos personas del mismo sexo. Los argumentos expuestos por grupos conservadores y religiosos rayan en lo absurdo y ridículo. Muchos claman por la protección de la familia, pero ninguno de ellos explica con pruebas contundentes en que forma los homosexuales son una amenaza a "la familia tradicional", entendiendose como "familias tradicionales" a aquellas compuestas por el padre, la madre y los hijos. Entonces como explican ellos la existencia familias monoparentales e incluso familias donde son los abuelos ó tios los que crian a los niños de padres irresponsables. En qué categoría caen esas familias?. Otro argumento muy utilizado es la protección a los niños para que no se les induzacan a comportamientos homosexuales, como si ls homosexualidad fuera algo que se pudiera aprender. En todos los libros de psicología que he leído, por lo general escritos por profesores universitarios, publicados recientemente muestran estudios realizados a personas de diferentes grupos etnicos, niveles socio-culturales, religiones, edades dentro y fuera de los EE UU y todos concuerdan que no hay una sola causa para la homosexualidad, pero factores biológicos y medio ambientales (en menor medida) afectan la orientación y comportamientos sexuales de las personas y que no se trata de una mera elección ó estilo de vida.Hasta donde tengo entendido en 1973 la Asociación Américana de psiquiatría eliminó la homosexualidad de la lista de efermedades mentales y también lo hizo la Organización mundial de la salud (si no me equivoco). No entiendo como teniendo todas las evidencias del mundo para comprobar que la homosexualidad es como nuestro color de piel, no lo podemos cambiar, aún exista personas tercas que incisten en decir lo contrario. Nuestros políticos deben hacer y legislar sobre leyes basadas en realidades científicas y no basadas en subjetividades religiosas.He leído cientos de comentarios, en medios de comunicación escritos y en blogs en la internet, de personas que se oponen a la igualdad de derechos para homosexuales porque creen que hay un plan por parte de la O.N.U para reducir y controlar la población mundial. Otros alegan que grupos de homosexuales millonarios en complicidad con mujeres feministas intentan comprar políticos en muchos países para gobernar al mundo. También estás los usuales, gastados y aburridos argumentos de los cristianos de ultra derecha cuya única fuente de inforamación y formación en materia de sexualidad es la biblia que utilizan como arma para disparar calificativos denigrantes a los que no se someten a las "leyes de Dios". Eso y muchas otra cosas igualmente estúpidas se riegan como pólvora en la opinión pública. A pesar del océano de ignorancia en el que viven algunas personas en materia de sexualidad y psicología, también he leído comentarios y argumentos de nuestros detractores que deberíamos tomar en cuenta y analizar.En un blog popular de EE UU que trata temas sobre homosexualidad y política, entre otras cosa, leí el comentario de un hombre que apoyó la "prop 8", que devuelve al status de ilegal el matrimonio homosexual, porque cree que la homosexualidad es una desviación que puede ser corregida y sus creencias religiosas reprueban ese tipo de conductas sexuales, pero aún así no tiene problemas en contratar,trabajar ó vivir en el mismo barrio que un homosexual. Pero si alguien le pregunta, si está de acuerdo con el matrimonio gay por obvias razones contestaría que no y por eso votó sí en "prop 8". El punto es que es una pérdida de tiempo tratar de convencer a la opinión pública de algo que no quieren entender ó no les interesa. Basta ya de mendigar tolerancia, aceptación y de tildar de homophobos a todo aquel que no le agrade las personas homosexuales. En todo caso esas personas tienen el derecho de no estar de acuerdo con nuestra forma de sentir, pero lo que es inadmisible es que intenten imponer sus sistema de "valores", en muchos casos religiosos, a toda la población con el pobre pretexto de cuidar la vida moral de las niños y sus familias. En mi opinión debemos exigir verdaderos debates y que se escuchen las recomendaciones de expertos en la conducta humana (psicólogos, psiquiatras, sociólogos y antropólogos) cada vez que se toque el tema de la homosexualidad.Creo firmemente que no es justo y no es democrático darle el poder de decisión a todo el mundo sobre una ley que solo afectará de manera directa a un grupo específico de personas, que aunque minusculo dentro de la sociedad, merece respeto y eso incluye la igualdad de derechos en toda su extensión. Lo que pasó en California es una muestra más, que no podemos dejar el destino de nuestras relaciones afectivas en manos de personas cuya opinión esté parcializada ó condicionadas por sus prejuicios y creencias religiosas. Peor aún la suerte de una ley tan importante para la salud y estabilidad emocional de millones de personas no puede estar en manos de gente indiferente, que le importa un bledo con el destino de los homosexuales y sus familias,y que emiten su opinión basada en lo que diga la mayoría.Me agradaría muchísimo ver en un par de años que la ley sobre el matrimonio homosexual sea debatida en la corte suprema de justicia de los EE UU, con Obama como presidente y que sean jueces cuyas lealtades estén en consonacia con los ideales de libertad, democracia e ingualdad que fundaron ese país. Ideales que incluso inspiraron la revolución francesa, que sirvio como modelo para la mayoría de los Estados modernos.No todo está perdido, y así lo han demostrado las diversas manifestaciones de descontento en San Francisco y Los Angeles. Varios representantes de organizaciones homosexuales ya han declarado que la "guerra legal" apenas comienza y van a ir hasta las últimas consecuencias. Es precisamente ese espíritu de lucha lo que más admiro de un pueblo.
Daniel