jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Orientación o des-orientación sexual? VI


Este tema , que concluyo con esta entrada, se puso más complicado, porque ahora me han preguntado si al ser capaz de dar y recibir afecto "nuevo" quiere decir que la persona puede "convertirse en gay".
Contestando fríamente, habría que decir que depende de si la persona incursiona en el componente sexual. Y, si lo termina "prefiriendo", pues tal vez Sí.
Y yo creo que éste era el temor inicial de mi ex-alumno, que por lo menos lo expresó, aunque sin utilizar los términos específicos.
Pero, como aprendí al leer en el blog de Ser Diferente de mi colega Álvaro, la acción sexual es una decisión.
Yo mejor me quedo con lo de "gay honorario", disfrutando del componente afectivo humanista...
Y a lo mejor sí he desarrollado orientaciones sexuales paralelas -- tanto hetero como homo -- pero no me molestan.
En resumen, la profesión sí puede cambiar partes claves de la personalidad del profesional que la estudia.
Y, antes de tomar decisiones sobre qué hacer ante los nuevos hallazgos hay que pensar en proteger la salud mental.
Pero, decía un profesor mío que "cada uno se mete en la profesión con el pie por el cual cojea..."
¿Será cierto?
¿Quiere decir lo anterior que se puede "crear una orientación sexual homo si pre-existía una hetero"? Pues la especulación teórica dice que sí, pero la práctica clínica no la ha ratificado más que anecdóticamente.
Además, recordemos que aquí solamente he analizado algo del componente psico-social, y no he incluído el componente biológico --genético-- por falta de tecnología.
Mi impresión es que si se añade una nueva orientación sexual, ahí se queda, paralela a la original. Y hay que aprender a vivir con ambas...
¡Jóvenes científicos: A investigar que, por ahora, casi todo es especulación basada en la clínica.

¡Y, ahora sí que voy a planificar un buen paseo....!