martes, 25 de noviembre de 2008

Hasta luego, Eduardo....

Cuando los recuerdo, me viene a la mente la imagen de las Twin Towers de New York.
Eduardo y Dl. eran amigos y llegaron a mi consulta juntos hace más de 25 años.....
Me acabo de enterar de que Eduardo partió trágicamente, injustamente, en estos días.
Nunca olvidaré su sonrisa amplia, dentadura perfecta y suavidad de comunicación. Y su estatura tenía el tamaño de la seguridad que adquirió con los años y la auto-estima que emanaba la última vez que lo ví hace casi un año.
Bueno, Eduardo, estoy seguro de que Normita te habrá dado la bienvenida, al igual que Emita y algunos de los compañeros que partieron antes por diversos motivos.
Quiero creer que partiste porque tu misión entre nosotros ya terminó.
Me uno al grupito de tus amigos en recordarte siempre.
Y no olvidaré el primer encuentro social que tuvimos en todas las terapias de grupo, cuando fuímos al campamento del YMCA con Arl., Ito, Dl., Robertito, creo que y yo... Todos ahora gente responsable, importante, respetables y queridos en la sociedad, de los cuales me siento muy orgulloso.
T.Q.M.
Alex

"Invisibilidad laboral y el gay"


En las terapias había muchos muchachos que manifestaban una queja bastante en común:
“No me toman en cuenta en los eventos sociales de la oficina....”
“No me dan el reconocimiento que me merezco...”
Todos tenían un elemento, aunque fuese mínimo, de fobia social, y estaban batallando contra ella, en algunos casos con colaboración psicofarmacológica.
Pero, sí pudimos observar que en la gran mayoría de los casos había una convicción previa de que “no valían lo mismo que los demás compañeros” y, sin darse cuenta, iban poco a poco rechazando las interacciones sociales-laborales.
Al final, sí había cierta marginación por parte del grupo laboral, pero en lugar de mirar hacia adentro y ver cuál había sido su participación, los muchachos fácilmente le endilgaban toda la responsabilidad al círculo laboral.
Naturalmente, no se puede generalizar, pero sí hay que estar pendiente, porque si uno no tiene cuidado, sí se puede tornar en un ser “laboralmente invisible.” Y esto le hace mucho daño a la salud mental tanto del individuo como del entorno.