martes, 23 de diciembre de 2008

La tristeza en la Navidad


En las terapias de grupo me manifestaban que la peor época para mantener el equilibrio emocional era la Navidad.
De hecho, mi equipo de salud mental mantenía una alerta especial ante el incremento del peligro de gestos suicidas durante dicha época.
Ahora que, finalmente, acepté la partida de Emita he sentido una rara falta de entusiasmo navideño. Y eso que siempre fue mi tiempo favorito.
Para nosotros la Navidad se trataba de compartir más afecto que regalos. Y creo que hace falta compartir un afecto "especial", que no es el de hijos y nietos.
Me parece que mis pacientes que no tenían con quién compartirlo eran los que estaban más en peligro.
Ahora puedo entender a mis ex-pacientes. Y, creo que más que "tristeza" lo que hay es mucha "ira" por la ausencia de esa persona "especial," sentimiento que se disfraza como "tristeza."
Pero como uno no puede "echarse," mi defensa fue llamar a mis nietos para que me "ayudaran" a preparar el arbolito de Navidad....quedó bastante bien para ser desechable y con montones de lucecitas y adornos del año de Matusalén.
Y en casa hay música navideña constante.
Y me obligo a disfrutar la compañía permanente de mis animales y mis bonsáis.
Y si yo me logro sentir bien, los que estén alrededor de mí pueda que se sientan igual.
Así sea.....