viernes, 4 de septiembre de 2009

"La Importancia de Cazar Hormigas"


El siguiente relato me lo entregó mi hijo Vadim. Y lo quiero compartir con ustedes -- él lo autorizó -- especialmente si alguno es padre de familia, o piensa serlo.




La Importancia de Cazar Hormigas
(Vadim Cantón, M.D.)

Sé que soy un buen papá. Lo supe desde que Diego nació. Cuando él tenía apenas unos meses, recuerdo que yo tenía un juego de fútbol, pero estaba más pendiente de que se acabara rápido para poder estar con él. Así que hice los arreglos necesarios para pasar más tiempo con él: salgo los viernes temprano y no trabajo sábados. Durante la semana, voy a casa a almorzar con él y con Valeria y de noche, trato de llegar lo más temprano posible para jugar, bañarlo y darle la leche antes de dormir.

Sabiendo esto, comprendan mi asombro cuando en las pruebas psicológicas se reflejaba su queja de querer pasar más tiempo con su papá. Esto me dejó pensando en la concepción del “tiempo de calidad”, que tantas veces he oído mencionar. Mi hijo de 4 años no sabe qué es “tiempo de calidad”. A él no le interesa que el tiempo que pasamos juntos (ya sea mucho o poco) estemos haciendo cosas “de calidad”. Mi esposa y yo nos reímos todos los fines de semana cuando Diego nos pregunta: “¿Hoy es día libre? Vamos a quedarnos tranquilos en la casa sin hacer nada”. Valeria y yo nos preguntábamos a quién había salido tan perezoso y fresco. Pero ahora me doy cuenta de que “quedarnos aquí en la casa sin hacer nada” significa que quiere pasar más tiempo con nosotros, sin otras actividades que lo distraigan de “estar con nosotros”. Para mí, esas actividades que hacemos cuando salimos dan “calidad” al tiempo que pasamos juntos. Sin embargo, para Diego, el estar juntos es lo que importa.

Ahora sé que a su edad él necesita saber que estoy disponible para él.

Esta mañana iba tarde para el trabajo y cuando salía del cuarto se me aparece Diego con unas botas de hule rojas, pijama, casco de constructor de la mamá y los anteojos que encontró en su caja de herramientas como la de papá. En una mano tenía una lupa y unas pinzas para sacar cejas y en la otra, una cajita. Me dice: “Papá, vamos al patio a cazar hormigas.” ¿Saben que tienen que hacer si su hijo les dice en la mañana, cuando van tarde para el trabajo, que lo acompañen a cazar hormigas? Pues tienen que cazar hormigas.

Panamá, 1 de septiembre de 2009

¿Qué les pareció?
NB: La foto de los cazadores de hormigas es de Internet.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues me parecio muy mal porque los pacientes tambièn necesitamos calidad de tiempo. Yo comparti de niño mucho tiempo con mis padres no puedo quejarme pero creo que uno debe desde pequeño saber que hay cosas que no se pueden en cierto momento y saber que existe tiempo para cada cosa. Lo lamentable es que en muchas ocasiones utilise la lastima como una forma de controlar a los demas y eso a la larga me perjudico. Bueno ademas mis padres no podian darse el lujo de disponer del horario de trabajo como mas les acomodara al igual que muchos profesionales responsables y no todos los hijos se traumaron. Todo es muy complejo y cada uno tiene su opinion.

omega

alejandro canton dijo...

Omega, definitivamente que siempre ves "el vaso medio vacío...."
A.d.o.

Anónimo dijo...

Espero que el doctor regrese pronto porque quiero que me ayude a Cazar hormigas de esas que no pican con aguijón sino con miedos y complejos que te paralizan. Ahora en combinación como un equipo de verdad no como la pesadilla de antes.

omega