miércoles, 21 de octubre de 2009

¿Tu casa... mi casa... dónde?


Le comentaba a Chaman Urbano, en correspondencia privada, que los tiempos han cambiado mucho desde que yo me inicié en el mundo de la psicología clínica con énfasis en la sexología clínica. A él le sorprendió encontrarse en internet con artículos sobre mi participación en lo que ahora se conoce como terapia reparadora, pero en aquél entonces era una terapia de modificación de conducta basada en la creencia de que al modificar los comportamientos se podía producir un cambio básico. Y en la misma carta expliqué cómo en mi disertación doctoral veinte años después demostré que dicho cambio no se daba de esta manera.

Recordemos que siempre he insistido en que todas las personas tienen el mismo derecho civil, y en el caso de la comunidad diversa -- como la llaman ahora -- hay que luchar por ser tratados con igualdad. Es la base Humanista.

En tal sentido, en las terapias siempre expresé que al constituírse en parejas había que pensar en función de unión emocional, física y "habitacional."

Me basaba en que observaba que, por lo general, cada uno vivía por su lado y eso podía contribuir a la falta de compromiso y/o la falta de fidelidad.

Debo admitir que los ajustes en este sentido no parecen ser tan fáciles como me decía mi teoría.

Nunca dejo de admirarme de lo que hay que aprender....

Mas, no claudico en mi guión de exigir los mismos derechos.... sólo que en este caso son más difíciles de lograr.
N.B.: La foto es en una peatonal en Córdoba, Argentina.

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