viernes, 2 de enero de 2009

¿Esfumarse socialmente luego de conseguir pareja?


Le comentaba a algunos de mis amigos que yo siempre he tenido un mecanismo de defensa especial para no defraudarme más de la cuenta cuando las amistades se alejan.
Cuando estaba casado, Emita y yo siempre tomábamos la iniciativa de invitar a alguien a la casa si nos parecía que había elementos en común.
Siempre se esperaba que hubiera alguna reciprocidad y, si no se daba dentro de un tiempo razonable, hacíamos una segunda invitación. Pero si no había más comunicación de allá para acá, pues, se cerraba el capítulo.
Yo había escuchado en las terapias de grupo que muchos muchachos se sentían muy tristes porque cuando algún amigo se "empataba", poco a poco iba desapareciendo de su entorno social.
Ya he pasado por situaciones similares en los últimos meses, y puedo decir que entiendo el sentimiento de "rechazo" o de "descubrir no ser tan importante en el binomio de amistad."
Y hay la tendencia a "mendigar" comunicación, cosa que me parece que es denigrante.
De manera que, ahora agradezco la tecnología de los teléfonos celulares. Por lo tanto, como no me sé de memoria ningún teléfono, para evitar llamar-mendigar, lo que hago es borrar el contacto.
Empero, siempre dejo la puerta abierta: si el "amigo" está interesado, puede llamar y se encontrará con el mismo Alex de siempre y se vuelve a poner en el celular. O sea, hay un entrar y salir del celular dependiendo de la dinámica de la comunicación.
Hay que proteger la integridad personal y la salud mental.
No siempre es fácil.