miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿Amigos o simplemente conocidos?


Una de las cosas interesantes de ponerse viejo es que se supone que se tiene la madurez necesaria para enfrentar y analizar situaciones conflictivas sin tantas variables intermedias.

No sé si lo anterior es necesariamente cierto, porque muchos viejos nos aferramos a patrones aprendidos y que no se alteran con facilidad, ni para analizar las cosas.

En todo caso, en estos últimos tiempos en los cuales he estado viviendo solo, leí una definición muy linda de lo que es "ser amigo". Y creo que en algún momento la publiqué aquí.

En fin, decidí buscar elementos que caracterizaban la "amistad" de algunos amigos.

Por ejemplo, nunca cuestioné uno que venía a visitar, pero jamás se iba sin pedir prestada la computadora para revisar sus asuntos..... luego me enteré de que no tenía una...

Otro parecía estar más interesado en asegurarse un bote a su casa... que no quedaba cerca.

Me imagino que hubo alguno que recordaba que detrás de mi persona jubilada estaba el psicólogo con el cual se podía hablar libremente ....

Lo triste del asunto es que todo lo anterior se combinaba con mi necesidad de sentir compañía, y cualquier razón inconsciente que hubiese en mis "amigos" la pasaba por alto.

Pero a la primera falla mía se desaparecieron....
Lo bueno es que siempre hay un mini-grupito que considero los "incondicionales." Éstos te pasan por alto los errores, te quieren por quien eres y jamás te harán sentir utilizado...

Aunque esto no tenga nada que ver con orientación sexual sí es algo que ocurre tanto en las relaciones interpersonales homo-sociales como en las hetero-sociales.

¿Qué he aprendido de todo esto? No tengo ni idea... más allá de que la necesidad de un amigo lo hace a uno vulnerable.
NB.: Foto cortesía de Internet