viernes, 18 de septiembre de 2009

Algo sobre el Hermafroditismo



Debido al revuelo que hay en los periódicos mundiales en relación al caso de la atleta Caster Semenya, creo que no es mala idea hablar algo del "hermafroditismo" o lo que hoy día se conoce como "intersexualidad."

En teoría, este trastorno se caracteriza porque la persona tiene componentes del aparato genital tanto masculino como femenino.

En el caso del hermafroditismo con visualización feminoide nos podemos encontrar con una vulva, pero testículos internos y ausencia de ovarios. En dicha situación, la persona al nacer se le asignará el sexo femenino pero, con el paso de los años la testosterona en los testículos no visibles producirá un aspecto masculino y una fuerza más identificada con el varón que con la hembra.

En cambio, en la visualización masculinoide es posible que haya un clítoris tan desarrollado que se confunda con un pene, y una deformación de los labios de la vulva que se confunda con testículos poco descendidos. E internamente existan ovarios y útero. Al ir creciendo, el varoncito se verá bastante femenino y en la pubertad aparecerán mamas y períodos menstruales.

Pero, lo importante, desde el inicio, es la investigación cromosómica: XY o XX.

Una de las teorías es que independientemente de qué combinación cromosómica exista en el momento de la concepción, entre las semanas 9 - 12 del embarazo alguna anomalidad ocurre que no permite que los órganos sexuales se desarrollen como corresponde.

En todo el proceso, lo más triste es cuando una persona con un perfil totalmente público, como el caso de Caster Semenya, tiene que someterse al escrutinio periodístico y perder toda su privacidad.

En el caso de Semenya, un periódico australiano asevera que se trata de un caso de hermafroditismo.

Atendí casos como lo descrito, pero la re-asignación sexual se resolvió silenciosamente.

N.B.: La foto fue tomada por Gaspar Felix Tournachon en 1860 -- cortesía de Internet.