lunes, 9 de noviembre de 2009

"Sentimientos prohibidos..."

"Sentimientos prohibidos" fue el título que encabezó la siguiente consulta:

Hoy me decidí y le conté al psicólogo que me enamore de él, que no es
su culpa sólo algo que me pasó y no me di cuenta. Él me comprendió y me dijo que
eso suele ocurrir; lo hice también por sugerencia del doctor claro no como lo
hice. Preferí decírselo sin rodeos; creo que no tengo tiempo para perder y es
mejor ser una persona que dice las cosas directas aunque incomode a otros. El
psicólogo conoce al doctor y me autorizó decirle al doctor su nombre. Pero tengo
miedo de lo que pueda pasar después. No quiero que el psicólogo se convierta en
un ser frio y construya una barrera mas grande de la que hay por la ética que es
importante pero a veces cruel.

Ayúdeme que debo hacer

Lo anterior es algo que ocurre muy frecuentemente en las relaciones
terapéuticas. Y se trata de la "transferencia" -- sentimientos del
paciente hacia su terapeuta -- y la "contra-transferencia" -- los del
terapeuta hacia su paciente.

Y lo mejor es, definitivamente, hablarlo. Lo cual es aún mejor cuando
el paciente se atreve a tomar la iniciativa.

No es común que el terapeuta se torne en "frío y construya una barrera" si ha recibido un adecuado adiestramiento. Y, bien manejado el mecanismo puede ser de mucha ayuda en el descubrimiento personal.