jueves, 26 de noviembre de 2009

-9-

Encontró que generalmente vivían solamente dos años más que sus esposas y la razón de la muerte era la desnutrición. Claro, depresión acompañada de inapetencia y, si no había quien los instara a comer, hacían lo que hacía él: un plato de comida le podía durar dos o tres días
Luego, cualquier enfermedad se los llevaba por las defensas tanbajas que tenían.
Curiosamente, los amigos que lo acompañaban siempre no habían notado el cambio porque lo veían a diario. Y las personas que se lo encontraban de vez en cuando no se atrevían a decir nada.
Pero una mañana decidió estudiarse en el espejo y volvió a contar costillas como cuando era chiquillo.
-"El pelao tiene razón..... estoy mal..."
Esa misma tarde llamó al muchacho y le pidió ayuda para ir de compras y conseguir ropa que le quedara.
De hecho, ahora parecía que su madre le hubiese comprado ropa "crecedera" como cuando era chico. Y no tenía la supervisión de ella años después cuando ella misma le diseñaba y confeccionaba las camisas.
Realmente, el viejo no sabía ni comprar ropa. Cuando lo hacía le parecía escuchar a su madre increpándolo por "flaco."
Pero el muchacho no era su madre y más bien se comportaba como ella cuando iban a comprar algo ya hecho.
Como el viejo ya no hacía vida social formal decidieron que lo mejor era comprar jeans y camisas tipo polo, con un par de pantalones de salir y sus respectivas camisas.