martes, 1 de diciembre de 2009

PCCB - Le duo des chats

Les Petits chanteurs a la croix de bois, Concert in Seoul, Korea, Nov 30, 1996

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Para su asombro, logró dormir bastante bien durante el largo trayecto. Cosa nueva, porque antes no se desconectaba para dormir... En realidad, le satisfacía estar cumpliendo la última meta de ambos.

Ya conocía el aeropuerto de Bangkok, aunque éste había sido renovado y había bastante que ver, especialmente el desfile casi que carnestoléndico representativo de las diferentes culturas asiáticas.

Y ya en el vuelo al aeropuerto Tribhuvan International en Kathmandú comprobó lo que le habían comentado sobre lo pequeño y medio caótico que era.

En el internet había información contradictoria sobre las visas, pero se guió por la publicación
del Departamento de Inmigración Nepalés, que decía que se otorgaban visas de visitante en todos los puntos de entrada al país.

Se encontró con que la mayoría de los funcionarios hablaban hindú y nepalés, pero había suficientes que se manejaban en inglés.

De hecho, recordó que Kathmandú se convirtió en la capital del turismo hippie entre los sesenta y setenta. Y el desfile de personas que pretendían subir al Everest no había disminuído. Sólo que en esta ocasión estos últimos no se verían porque en Marzo es imposible subir por el exceso de frío, nieve y viento.

En todo caso, Kat se encuentra en un valle, lo cual la protege del clima exageradamente frío que se siente cuando uno se aleja de la ciudad y va subiendo colinas aunque sea en auto.

Y, por suerte, el Hotel Himalaya resultó no estar "en las faldas de los Himalayas" como anunciaba el anuncio, pero en un extremo de la ciudad que sí permitía ver las montañas blancas de nieve a lo lejos.

Claro, luego de más de treinta horas de viaje el viejo no sabía si iba o venía, pero se sintió satisfecho cuando entró a la habitación.

Él siempre fue un "budget traveller" -- mochilero de joven -- pero más sofisticado cuando ella
apareció en su vida. Y, en esta ocasión, el hotel sí era de 5 estrellas.

Ya no quería volver a los hoteles de "traiga su propia estrella.
Se acostó en una cama inmensa, pero no se dió cuenta si su cuerpo se agrandó para cubrirla por completo. Ni sintió la necesidad de "celebrar la llegada".

El cansancio venció.