jueves, 4 de febrero de 2010

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Como el concurso era en Arezzo, no muy lejos de Roma, Aldo sugirió ir hasta allá para que el doctor pudiera recorrer las joyerías. Éstas eran famosas en Panamá porque muchos de sus productos eran exportados a dicho país. Naturalmente, se creía que en el lugar de origen serían más baratas, pero no fue así.

Mas el doctor sí quería que lo llevaran al lugar donde alojarían al grupo durante los días del concurso. Y, para su disgusto, mas no sorpresa, se encontró que era un albergo, que parecía más una casa de ocasión que un hotel. En fin, mucha sorpresa se llevarían las compañeras, especialmente Marta.

Cuando llegaron al día siguiente la "Madre de Todos" casi muere al descubrir un baño comunal por piso, y el toque final lo dieron los silbidos de los varones cuando acomodados en el balcón vieron unas cinco putas entrar en el supuesto hotel.

-"Doc, necesito hablar con usted"- comentó el joven antes de despedirse.

-"Oye, yo no estoy aquí en plan de profesional de salud. Aquí estoy como cantante. Además, ya no eres mi paciente desde hace años."

-"Pero entonces como amigos porque necesito conversar con alguien que me conozca."

-"Tengo una mañana libre al terminar el concurso. Pero tiene que ser en Arezzo porque de ahí vamos a Francia."

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