martes, 12 de enero de 2010

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A través de las terapias de grupo aprendió a prestar más atención a lo que pensaba de sí mismo que a los comentarios del público. -"En fin-" decía el terapeuta -"a todos nos miran, a unos por feos y a otros por bonitos." Y, siempre concluía: -"Lo malo es cuando siempre se pasa desapercibido... como si no se existiese."

Pero la palabrita italiana sí fue parte de un choque cultural. Y, en cierto modo, al inicio percibía la sociedad italiana con algo de desprecio.... Panamá era moderna, Italia era ambigua ... que no había supermercados y cada vianda se compraba en una tienda distinta... Descubrió que era un país en el cual sus habitantes luchaban para estirar sus Liras. En Panamá podía comprarse una camisa para cada fiesta. Los italianos guardaban una para múltiples ocasiones.

El desodorante personal era de poco uso, y el olorcito le molestaba, especialmente en el transporte público durante el verano. Y se empezaba a sentir un rastro de rechazo a los extranjeros, especialmente de algunos países suramericanos, Albania y África del Norte. Entre más oscuros, indiados y chaparros peor.

Por suerte él era claro, alto, y su única señal de genes indios se sugería en sus ojos.