miércoles, 25 de noviembre de 2015

De vuelta a la brega....

Ha pasado casi una década desde que falleció Emita y yo decidí jubilarme -- literalmente, dejar de trabajar tanto en la Caja de Seguro Social de Panamá como en mi clínica privada en la Clínica Panamá en Obarrio.  
Uno de los planes que teníamos era dedicarnos a viajar lo más posible y, por mi parte, a escribir novelas.  
Debo admitir que Emita me acompañó en espíritu a la China varias veces, a Nepal, Singapur, Inglaterra, varias veces a Los Ángeles y otras ciudades de los Estados Unidos y América del Sur.  De cuerpo presente fui con mi cuñado Franky y con mi hermana Lourdes a varios destinos.   Sin los cuidados de Franky la cosa se me hubiera hecho difícil.

En cuanto a escribir, inicié reimprimiendo Machito y luego continué con lo que resultó ser su segunda parte -- Las Horas No Tienen Días.  Publiqué un par de libros sobre orientación sexual y luego siguieron como diez más tanto en español como en inglés.  Todos estos se pusieron a la venta en Amazon y en Exedra Books en Ciudad de Panamá.  

La inspiración literaria pareció desvanecerse en algún momento al finalizar Memories of Beautiful People, el cual no pienso traducir al español.  Me encantó cómo resultó en inglés.

Lo interesante es que de repente algunas personas me sugirieron regresar a brindar consultas en la clínica privada.  Las gestiones con la Clínica San Fernando tomaron aproximadamente ocho meses y, cuando ya casi decidí archivar el proyecto, me notificaron la aceptación.  Mi hijo Vadim, psiquiatra, dueño de un consultorio en en la Clínica San Fernando Norte, me ofreció un espacio.  Y desde hace un mes estoy asistiendo los días viernes en la tarde.

Debo admitir que aún presento un poco de aprehensión -- ¿De dónde vendrán los pacientes? ¿Me recordarán en el medio? 

Poco a poco todo ha ido fluyendo y me siento cómodo, especialmente ahora que mis pies también están más recuperados -- no he querido hablar sobre mi salud física en estos años porque sería deprimente.

Lo novedoso es que en esta etapa me voy a dedicar a un área especial:  El manejo de personas con dificultades de adaptación a su orientación e identidad sexual.  Me dediqué a este tema durante toda mi vida profesional y creo que aún puedo ser útil.  

Como humanista que soy no partiré de ninguna base proselitista ni política. Cada persona tiene su historia y tiene que ser atendida como única.

Amigos, deséenme suerte y envíenme fuerza espiritual.