viernes, 5 de mayo de 2017

Cuando La Ciencia Se Atrasa - II

Cuando La Ciencia Se Atrasa – II

Dr. Alejandro Canton-Dutari


Cuando inicié mis estudios universitarios – hace varias décadas – descubrí que mucha gente era estereotipada por sus dolencias. Recuerdo que muchos de mis conocidos – compañeros estudiantes y profesores – eran catalogados como amargados. Se les reconocía por tener poca paciencia, rígidos en sus relaciones interpersonales. Más adelante, aprendí que se les colocaba en el tipo de personalidad llamado Tipo A.

Una de las características de las personas con personalidad Tipo A era sufrir, con mucha frecuencia, de trastornos gástricos – úlceras estomacales. Realmente, creo que sufrir constantemente de dolor y acidez estomacal puede acarrear un estado permanente de descontento. Lo cierto es que en aquellos tiempos, sufrir de úlcera estomacal trajo como consecuencia un rechazo a las personas que la padecían. Eran percibidas como personas poco gratas.

En el caso anterior NO recuerdo la existencia de personas sufrientes de úlceras estomacales siendo maltratadas por grupos religiosos. De hecho, recuerdo varios profesores sacerdotes en mi colegio que sufrían de úlceras estomacales. Pero tampoco recuerdo un grupo de personas con personalidad Tipo A organizándose para defenderse. Simplemente aprendieron a resignarse a su padecimiento.

En las últimas décadas del siglo pasado se descubrió que las úlceras gástricas eran producidas por una bacteria llamada Helicobacter Pylori. Esto trajo como consecuencia que rápidamente la ciencia encontrara un tratamiento que la eliminaba de manera eficaz. Como beneficio adicional, los psiquiatras y psicólogos clínicos dejaron de tener tantos pacientes “amargados”, y estos emigraron a las consultas de los médicos gaestroenterólogos e infectólogos.

Como vemos, cuando la ciencia descubre la génesis de los trastornos se disminuye el impacto del rechazo social.

En este milenio está ocurriendo algo interesante: Las gente con padecimientos inexplicables científicamente están organizándose para protegerse del rechazo social por ser percibidos como diferentes – negativamente. Una ventaja es que de alguna manera están obligando que los científicos incrementen sus investigaciones.


 De esto comentaré en mi siguiente entrega.